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Es hijo y nieto de médicos. Ricardo Gómez Lucea asegura que prácticamente se crió en el Hospital Central de Maracaibo y, por eso, vio su primera cirugía cuando apenas estaba en sexto grado.
Actualmente, con una reconocida trayectoria médica especializada en cirugía plástica defiende la naturalidad de la belleza que, en su opinión de experto, “no es perfección”.
“Hacemos un todo en armonía, nosotros no podemos ni debemos cambiar la naturaleza, debemos emularla. No estoy de acuerdo, por ejemplo, con unos senos tan grandes, hay que buscar lo que se amolda a cada cuerpo y también lo que es saludable para el paciente”, afirma.
Si de moldear y mejorar la belleza de las mujeres se trata, Gómez Lucea vive en el país adecuado. Lógicamente, su mayor demanda está en la operación de senos y, en segundo lugar, se ubica la lipoescultura, siendo su recomendación la conocida como Vaser.
Alta definición
Esta técnica es lo último que se realiza en esa área, y sus ventajas, según explica, son muy beneficiosas: mejor apariencia de la piel en el resultado final, rápida recuperación y menos dolor, nada de moretones o traumatismos en la zona operada que puede ser cualquier parte del cuerpo.
“El nivel de precisión que ofrece la lipoescultura Vaser permite trabajar las áreas más específicas del cuerpo como los brazos, el mentón, el cuello y la parte interior de los muslos”, puntualiza el médico, sustituyendo la liposucción tradicional que ya tiene -a decir de Gómez- alrededor de unos 20 años de existencia.
Pero, ¿en qué consiste la llamada Vaser? Pues se trata de un procedimiento que utiliza energía ultrasónica (ondas) para destruir la grasa sin causar daño a los nervios, vasos sanguíneos o tejidos adyacentes. Después de aplicar un anestésico local, el cirujano rellena la zona a operar con una solución salina que es un vasoconstrictor.
“La lipo Vaser deja la piel más natural que la lipo tradicional, por medio de la cual incluso hasta en las mejores manos se pueden ver acabados deficientes. La diferencia es que con Vaser se succiona muy pegadito de la piel, es así como podemos definir con muchísima calidad los detalles”, explica Gómez Lucea.
Satisfacción
Los requisitos para hacerse esta operación constan de examen médico por parte de un cirujano plástico, rutina de laboratorio, placa de tórax y evaluación cardiovascular.
El instrumento utilizado en la lipoescultura Vaser es una pequeña sonda que al estar en contacto con la grasa, emite energía sonora de alta frecuencia, la cual permite extraer los excesos rápidamente por medio de unos tubos.
“La cirugía plástica no puede perder su norte”, apunta. Sin embargo, ¿cuál es el límite de la cirugía plástica?, y él concluye manifestando que “no existe la técnica perfecta, no podemos hacer lo perfecto, pero sí alcanzar el mayor nivel de satisfacción y armonía”.
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